Me cansé de esperar el permiso y me mando. No quería ser el primero, pero si los dueños de casa no me dan bola, aquí voy.

Sin entrar en discusiones dignas del huevo y la gallina, haya sido Clemente el primero en adjudicárselo o Dolina en decirlo, la verdad es que la frase que se le atribuye es cierta y de alguna manera no hace sino ratificar lo que Freud dijo en su momento en forma más culta. Todo lo que los hombres hacen es para levantar minas. En el fondo, si hoy contamos con algo tan maravilloso como la Divina Comedia, es ni más ni menos que por las ganas de Dante de bajarle la caña a Beatrice Portinari. Y sobran ejemplos.
Y, la verdad, me parece perfecto. Es una saludable actividad que en el fondo tiene el fin loable y último de perpetuar la especie humana. Obviamente no desde el inicio, pero convengamos en que la historia de la inmensa mayoría de nosotros se inicia en un intento de levante de papá hacia mamá… afortunadamente exitoso.
Dicho esto, hay un medio en especial al que en este post intento apuntar: los blogs. El fundador de este espacio, en su efímera versión anterior, lo manifestaba en forma expresa y directa: lo abrió para ver si podía levantar alguna mina. No lo debe haber logrado, porque me llamó a colaborar y en general es bastante canuto, así que si esto sirviera a esos efectos seguramente no lo hubiera hecho. Baste señalar que el resto de las convocadas son mayoritariamente deliciosas señoritas.
Ahora bien. Yo he sido injusta y arteramente acusado en diversos foros por el dueño del Torino flamígero de practicar la pesca con mediomundo. Dicho en otros términos, de intentar una cacería indiscriminada. En mi defensa diré que, gracias a Dios y a los Profetas, la de las damas jóvenes y hermosas dista de ser una especie en peligro de extinción, por lo que tampoco sería tan grave. Pero además es verdad que la deliberada exageración en intentar enlazar todo ser vivo, femenino, de más de 40 kg. de peso y 21 años de edad responde a una deliberada postura; táctica que – me duele decirlo – es bastante poco efectiva.
Pero no es ese el objetivo de este post. Ni tampoco discutir sobre tácticas más adecuadas o sobre la rectitud o moralidad de la intención; sino simplemente lanzar una exclamación para dejar abierto el debate. Nos acusan de pretender usar un blog para levantar minas. La respuesta sería : “Sí. Y qué…??”
Estamos en una era asombrosa en el terreno de la tecnología y las comunicaciones. Cuando yo tenía 16 ó 17 años, me escribía con una sueca. Si, los dinosaurios se comían las cartas, bla bla… todas las pavadas que quieran, pero lo real es que entre mi carta y su respuesta pasaban como dos meses. Era imposible que un contacto con semejantes demoras subsistiera. Cuando ella me decía que estaba totalmente de acuerdo conmigo, yo ya ni sabía qué le había dicho…
¿Ustedes siguen escribiendo cartas a mano y las mandan por correo, o usan el e-mail? ¿Andan por la calle con una radio enorme apoyada en el hombro, o con un Ipod? ¿Arrancan el auto metiéndole en el motor una manija como para levantar un toldo, o tienen una llavecita o aún una tarjeta con chip? ¿Si precisan un dato, se pierden el fin de semana en una biblioteca quemándose los ojos, o lo buscan en Google en 0.117 segundos…??
Las respuestas las sé. Y entonces, alguien que me explique por qué los beneficios de estar en el siglo XXI no habrían de llegar a esta área tan particularmente sensible e importante. Nadie, supongo, estará tan loco o será tan iluso de pensar que una persona del sexo opuesto va a caer rendida o empezar a buscarlo atraida sólo por la brillantez de sus escritos. Mucho menos si uno es tan berreta como yo o como Viernes. PERO, y en serio, un intento de seducción es una conducta como la del pavo real: desplegar una cola con los mejores colores, las plumas más bellas y atractivas. Y confiar en que esas virtudes atraigan a la que se intenta conquistar, aún si es una desconocida. Si las armas con las que uno cuenta son una billetera rebosante, una pinta descomunal, una Ferrari F-50, un cargo de Gerente General de una productora de cine o un puesto de top ten en el ranking mundial de la ATP; por cierto no le será útil ni necesario un blog. Pero para los que nos tenemos que rebuscar con alguna pequeña habilidad para manipular las letras o una limitadísima capacidad de inventar cosas medianamente entretenidas, el blog es la chance más masiva y actual de difundir estas aptitudes; con notorias ventajas respecto de una reunión del Club de Lectores a la que van como mucho 12 personas… y si de allí surge el contacto, demostrar en la cancha que hay con qué defenderlo.
No es cierto que uno lo haga sólo para eso. Hay montones de razones más. Pero no creo que nadie vaya a quejarse si, además de los elogios de respetables personalidades de los más diversos ámbitos, se liga el celular de una de esas señoritas que detienen los corazones al pasar caminando con el ombligo al aire.
Esto es un juego, un entretenimiento, un mundo paralelo e irreal en el que podemos dejar entrever pedazos mínimos, pequeños o importantes de nuestra realidad. Es en el mundo real en el que las relaciones se darán, si se dan. Pero no hay por qué despreciar ni ésta ni cualquier otra herramienta que pueda permitir el inicio de un contacto que quién sabe dónde puede terminar.
Sólo se aceptarán comentarios que vengan acompañados del celular de la comentarista. Hay que ser coherente de una vez por todas. Gracias por la lectura y gracias a Viernes por la invitación.
Oscar de Michael Antonio.